Ce Quimera y Lucía Egaña de la Pluriversidad Nómada
El origen de este proyecto tiene que ver con un tema de accesibilidad de las niñas. Por un lado constatábamos (junto a una serie de estudios) que a pesar de tener aptitudes para, por ejemplo, las matemáticas, niñas y adolescentes eran socializadas a partir de determinados roles que condicionaban su futura “vocación”. Sigue existiendo la brecha digital de género en ciertas disciplinas vinculadas a la ciencia y la tecnología. Por otra parte, al conocer el contexto catalán y español como personas migradas, también nos damos cuenta de que existen campos disciplinarios reservados para las personas locales, y en cambio las niñas migradas o migradescendientes muchas veces son leídas y orientadas hacia labores de cuidados o servicios, ocupaciones mal remuneradas debido a un sistema patriarcal-colonial. Por ello es que imaginamos una formación en la que la convocatoria pusiese énfasis en ciertos perfiles (niñas y disidencias de género y niñas migrantes y/o racializadas). Considerábamos que espacio de este tipo contribuía de alguna forma al debilitamiento de la segmentación y segregación que atraviesa los espacios de poder epistémico.

El proyecto consiste en la realización de una formación gratuita en arte, ciencia y tecnología para niñas entre 6 y 13 años (durante las distintas ediciones hemos ido variando las edades de las participantes, nunca siendo menores de 6 años ni mayores de 13), en un entorno no-mixto, es decir, sólo para y por niñas, mujeres y disidencias (esto incluye al profesorado)[1]. Estos talleres, que suceden fuera del horario escolar obligatorio, enfatizan una mirada entre la ética y la estética desde una perspectiva feminista, y en la cual se abordan principalmente tres bloques de conocimiento a lo largo de una serie de talleres con las siguientes temáticas:
1. Arte / Ciencia / Ecología
Se trata de un espacio de apertura en el laboratorio y sus herramientas. Se trabaja con cultivos in vitro, familiarizando a las niñas con las técnicas de un laboratorio profesional instalado en un entorno más cotidiano. Buscamos vincular los tres enunciados de este apartado, arte / ciencia / ecología, con énfasis en nuestro entorno y cuerpo. Trabajamos promoviendo un acercamiento a los conocimientos ancestrales vinculados a los aprendizajes de plantas, por ejemplo, haciendo pociones curativas a partir de aceites esenciales.
2. Electrónica / tecnologías libres
Hemos abordado de diversas formas este cruce, desde conociendo el funcionamiento de ordenadores y artículos electrónicos por dentro, hasta revisar los cables submarinos que transportan la señal de internet en el planeta tierra. La autopercepción y las formas de usar las tecnologías son claves. Durante las distintas ediciones de la escuelita hemos trabajado con entornos de programación de videojuegos a través del uso de aplicaciones digitales y analógicas (por ejemplo con Raspberry Pi y Scratch, o técnicas de stop motion) para programar historias interactivas, juegos y animaciones. Así mismo hemos revisado y explicado algunas técnicas de seguridad y privacidad digital, enfatizando en la vulnerabilidad y el flujo de datos (BigData). En general los dispositivos que utilizamos en la formación de la Escuelita son de software y hardware libre.
3. Crítica a la representación desde una perspectiva interseccional
Atendemos a partir del ejercicio lúdico formas de autorrepresentación posibles a través de las tecnologías. Revisamos producciones culturales (dibujos animados, videojuegos, videoclips, series, entre otras) y vemos qué tipo de construcción del género y de la raza proponen. Consideramos que la representación también forma parte de las construcciones tecnológicas del presente y es en ese sentido que les otorgamos un espacio relevante dentro de la formación (más como juego que como clase teórica por supuesto).

Durante las tres ediciones [2] que lleva este proyecto [3] hemos modificado algunas de sus características, como la edad de sus participantes, la periodicidad de las sesiones, algunos énfasis en los contenidos, sin embargo la estructura de los temas a abordar así como los enfoques, desde perspectivas transfeministas, interseccionales y antirracistas, los hemos mantenido y fortalecido. Las personas que facilitan las sesiones de la Escuelita, somos migrantes, racializadas, trans*, mujeres y/o disidentes del sexo-género. Así mismo en la convocatoria para la participación se enfatiza en que damos prioridad a niñas migrantes y/o racializadas, lo cual ha generado que al menos un 50% (a veces más) de las participantes cumplan con estas características.
Al finalizar la formación, en las últimas dos ediciones, hemos realizado una sesión pública abierta a familiares y amigues, en la que son las mismas participantes quienes transmiten las dinámicas, conocimientos y experiencias que hemos practicado durante la Escuelita. De esta forma buscamos invertir las habituales relaciones de poder adulto-crianza, para que sean ellas, las niñas, quienes enseñen conocimientos complejos (por ejemplo cómo usar un microscopio) a sus adultos responsables.
Aportes desde la Escuelita para la biblioteca móvil antirracista y anticolonial
Las sesiones de la Escuelita fusionan ejercicios y juegos en torno a los ejes de arte, ciencia tecnología, género y racismo. Las personas que facilitamos las sesiones no somos siempre las mismas. Aunque hay un núcleo estable que se mantiene para cada edición intentamos invitar personas que pueden trabajar áreas concretas profundizando tanto a nivel pedagógico como vivencial las experiencias de las niñas, destinando por ejemplo una sesión para trabajar el racismo y otra para trabajar identidades de género. Realizamos dinámicas y juegos que cuestionan y traen preguntas acerca de las identidades y el contexto que viven las niñas en su día a día en la escuela y en la casa. Experimentamos con la escucha y el contacto corporal, juegos conceptuales basados en experiencias cotidianas, dibujamos y conversamos.
Los ejercicios orientados a prácticas científicas que realizamos con las niñas nos sirven para vincular prácticas de laboratorio con conocimientos brujeriles. O de cómo contaminar la caja blanca del laboratorio, limpio, pulcro esteril con prácticas vinculadas a la magia, las luchas ambientales, las cocinas, las sanadoras y las historias de las abuelas, madres y/o les cuidador es de las niñas. Así es que mientras performamos prácticas y herramientas de laboratorio en formato cocina, leemos y aprendemos de las historias que nos regalan las mujeres y luchadoras de la tierra. Aprendemos las herramientas de un laboratorio complejo. Hacemos cultivos de bacterias y hongos de nuestro propio cuerpo para familiarizarnos con la idea de que nuestro cuerpo está habitado o más bien conformado por una multiplicidad de vidas diferentes. Buscamos también juegos y ejercicios que amplíen nuestra manera de vincularnos con lo diferente. Pensamos las relaciones interespecie y los ecosistemas que habitamos de manera diversa.
Una de las herramientas que utilizamos con las niñas para complementar las prácticas de laboratorio es la Baraja de las BioDIVAS. La revista Hysteria junto con Klau Chinche editan esta baraja en 2019 con la intención de generar una baraja de tarjetas que sirviera para jugar y aprender sobre la vida y obra de mujeres a quienes la historia de la ciencia y de la medicina sistemáticamente coloca en el olvido. Se trata de una baraja compuesta por 21 cartas que cuentan las historias de sanadoras, médicas, enfermeras, promotoras de la salud, chamanas, parteras y defensoras de la tierra que con su labor han contribuido al bienestar de sus comunidades, en un ejercicio para despatriarcalizar y descolonizar colectivamente la historia de la medicina y los territorios.
Otro libro que consideramos interesante para utilizar en trabajos como el de la Escuelita es Mujeres negras en la ciencia, el primer libro ilustrado del reino de España que se centra en las aportaciones de 12 mujeres africanas y/o afrodescendientes a la ciencia y la tecnología. No es tan sólo que las mujeres estén minorizadas en el trabajo científico y tecnológico sino que, al sumar el componente racial, la visibilidad de su trabajo se vuelve enorme. El libro reúne las biografías y aportaciones en formato visual y escrito de algunas mujeres negras que realizaron grandes aportaciones. Este libro es un aporte a los referentes que expanden los imaginarios de lo posible para las niñas negras y racializadas, así como para romper con los estereotipos que la cultura blanca les ha impuesto. El libro recoge las vidas de mujeres tan importantes como Joan Murrell Owens (quien aportó a la biología marina al descubrir un género de coral) o de Patricia Era Bath (quien en 1940 creó el primer tratamiento eficaz contra la lepra).

Para cerrar este escrito nos gustaría compartir algunas reflexiones en torno a cómo es sostener espacios como la Escuelita en la comunidad de Catalunya, a pesar de que las instituciones culturales estén hoy particularmente interesadas en la inclusión de comunidades “diversas”. Concretamente la Escuelita ha recibido reducidas ayudas y financiación pública, y a su vez ha sido puesta en cuestión mediante ataques racistas bajo el argumento de que el promover la participación de niñas migrantes y racializadas podría estar excluyendo a las personas catalanas de ser beneficiarias de dinero público. Mientras se sigan considerando a las personas migrantes y racializadas como ajenas a este territorio, seguirá existiendo el racismo y con ello el empobrecimiento de la cultura local.
[1]Pueden consultarse algunas ediciones anteriores en el siguiente enlace: https://pluriversidadnomada.net/tag/ninas/
[2] Tres ediciones en el momento de escribir este texto (2024). Edición 2023 >>, Edición 2021 >>
[3] La Escuelita surge originalmente como un proyecto desarrollado desde la Cooperativa de técnicas, con Lucía Egaña y Valeria Linera como impulsoras que se mantienen también en el proyecto hasta el día de hoy.